Relatos de los corredores

 

A una semana de la 5º edición del K42, siguen sucediendo cosas raras. Una vez alguien dijo que cuando corría por los senderos de la villa, sus habitantes – gnomos y seres mágicos- acompañaban el trayecto, quizás sin darse cuenta Uds. Corredores hayan recibido de su parte el aliento en el momento justo.
“Venga hombre!, no pare”…  Ese pensamiento positivo que se transformó en energía en las piernas para seguir.

En fin, nosotros, desde la organización también sentimos la presencia de ese halo que envuelve al bosque andino. Nos cargamos de energía para acompañarlos, para asistirlos, con la mejor de las ganas. Porque el K es una forma de vida, porque hace cinco años que trabajamos día a día para construirla.
Un amigo que llegó por vez primera a vivir el K, nos dijo que no hay que morir en una maratón, que hay que vivir para contarla…
Aquí van los simples, profundos, emotivos y contagiosos relatos de cómo la vivieron algunos de los nuevos y reincidentes corredores K…

Gracias por entender el espíritu de la única maratón de montaña de Sudamérica.

Norma Heredia
Staff de K42

 

Hola soy Liliana de Catriel, tengo 40 años y quería contarles que participé del trekking familiar de los 15 km. y que para mi personalmente fue un desafío. Corrí todo lo que pude y caminé el resto. Soy obesa en recuperación, y hace muchos años empecé este camino de caminar  para estar sana, perder peso y estar feliz. Al principio corría un minuto y descansaba tres, luego dos minutos, luego 3, hasta que empecé a correr, siempre guiada por un profesor de Educación Física. He corrido algunas otras maratones pero nunca en montaña. El momento de la llegada a la meta, fue vivir una sensación similar a la de tener a mi hija Daniela. Fue una sensación única, con ganas de llorar, de reír y de ver a mi hija de afuera alentando. No sé, quizá sea difícil de entender, no sé como explicarlo. Me gustaría poder enseñarle a ella, que tiene 12 años, que con esfuerzo, casi todo se logra en la vida. El correr ha cambiado mi vida, me pone de buen humor, me puse mas linda también, y sobre todo estoy muy sana. Soy profe de Inglés, tengo un instituto y todos mis alumnos están orgullosos de mí. Traje la medalla de finisher a la clase y me siento una ganadora total!! Así que gracias por darnos la posibilidad  de poder sentirnos tan felices.
Lili

Lilen Silva
Corredora Nº 1265  - K15
08-11-07

 

 

Antes corrí maratones de 42kms. 195mts. de tipo callejero. Juré no volver a correr esa distancia y pedía a mis amigos me hicieran acordar que no debía repetir (año 1992 Maratón Adidas). En esta K42, pasando la línea de meta le dije a mi esposa: ha sido un regalo de Dios participar y llegar, me empiezo a preparar para el 2008. Gracias a todos Uds. por cuidarnos, atendernos. Hasta siempre.
 Atte:
Guillermo Atienza
Corredor Nº185 – K42
Categoría 50-54 –
Tiempo: 5:59:37

 

 

La verdad que viví una experiencia fantástica que no voy a poder olvidar. Por los kilómetros recorridos por primera vez, por el paisaje y por la calidez de la gente y la gran organización que tuvo la carrera, felicitaciones y prometo volver por más.
Alejandra Pagella
Corredora Nº 187
Tiempo: 6:22:55

 

 

La experiencia fue única, me encanto, solo me quedó el mal recuerdo de los calambres que sufrí en los cuadriceps, que me retrasaron la carrera; creí q no terminaba enserio, pero ya el hecho de estar ahí es un privilegio, prepare la mente y le seguí dando. Correr por esos lugares es una bendición realmente, te transportas te olvidas de todo. Por ser mi primer k42 me quede conforme, realmente, conoces mucha gente que comparte lo mismo que vos y eso es fantástico. Cruzar la meta....... que logro!!!!! , te sentís invencible te sentís un campeón, superas un desafío que te propusistes, es un sueño cumplido. Los felicito por la organización excelente y bueno el año próximo trataremos de estar nuevamente si DIOS Quiere. Un abrazo para todos.
Cristian Cade.
Corredor Nº 83
Tiempo: 5:15:54

 

 

Prueba increíble, experiencia total, exposición tanto del físico como de la cabeza al extremo. VOY A VOLVER EL AÑO QUE VIENE, se convierte en una adicción. EXCELENTE, hay que hacerlo
Luis Turco Chede
Corredor Nº 94
Tiempo: 6:34:03

 

 

El K42 es muchas cosas. Principalmente, naturaleza y aventura en su máxima expresión. Pero también es sufrimiento y goce, cansancio y satisfacción,  infierno y paraíso, un deleite para la vista y un martirio para las piernas, una descarga de adrenalina y emociones entremezcladas. Y con todo esto ya forma parte de mi, se ha vuelto una sana adicción. Por eso, no sé que haré mañana ni pasado, ni la semana próxima, pero si sé lo que haré dentro de una año: correré nuevamente el K42 porque esta carrera es una fecha indeleble en mi calendario. Iré por mi sexta experiencia ya que me siento un privilegiado de haber podido participar en las cinco ediciones. Para que deje de correrla van a tener que echarme. Y cuando sea viejito y esté retirado tampoco me cansaré de contarla a quien me quiera escuchar.
La sensación al cruzar la meta del K42 al día de hoy no la pude comparar con otra cosa y esta bien que así sea porque precisamente el adjetivo que mejor la describe es "única".

Pablo Greppi
Corredor  Nº 365
Tiempo 4:12:30

 

 

Si el k42, tiene de todo no me cabe duda, aparte de las subidas, bajadas, bosque, paisajes, arroyos, charcos, barro y buena gente, les cuento los que nos paso, creo pasando ya la mitad de la carrera donde todavia uno esta casi/entero y la mente funciona más o menos bien, ibamos corriendo con Inés mi señora por un sendero en bajada, cruzamos un camino vehicular y nos metimos en otro sendero, bastante abierto, soleado, pero muy embarrado, pero esto no era lo difícil, a mitad de un lindo trote que llevabamos nos tuvimos que parar de golpe en el medio mismo del camino había dos enormes bueyes, como así lo indicaban sus enormes cuernos y otras partes de su voluminosa anatomía , paramos de golpe y empezamos a gritarles, los tipos ni se inmutaron, seguian moviendo sus colas de aqui para allá y meta comer pastito, les gritamos más fuerte y nada, no teniamos ningún caminito alternativo, teniamos que pasar por ahí si o si, así que empezamos a arrojarles algunos palitos(ojo!!! chiquitos) no era cuestión de lastimarlos o que nos corrieran el resto de la prueba, al rato de gritarles más fuerte y de haberles tirado todos los palitos que había alrededor, se dignaron a moverse, claro que circulando por el sendero a paso de buey, hasta que varios metros más adelante se corrieron hacia la espesura; mirando de reojo los pasamos y apuramos el paso, para meternos nuevamente en un hermoso charco de barro , que sorteamos agarrandonos de donde pudimos, pero por suerte sin más bueyes en el camino. No hay duda que este K42, tiene de todo.Los felicito nuevamente por la organización.EXCELENTE!!!!!!!
Gustavo Ballari
Bariloche-Rio Negro
Patagonia Argentina

 

 

El Tito se sacó el overol, y la paró de pecho como los que saben. Levantó la cabeza como los que entienden. Su empeine fue un taco de villar. La bola blanca viajó 50 metros hacia el área rival. Con algo de nervios la esperaba entre dos defensas. El balón venía preciso. La popular enmudeció. En la platea los hinchas saltaban de sus asientos. Despegué las piernas del piso. En fracción de segundo ya estaba horizontal. En la platea no quedaba nadie sentado. El grito del gol nacía del pecho. La pelota llegó a tiempo. El empeine se hinchó. La finta fue principesca. La empalmé de derecha . . . La tiré a las monjas ! ! !

Miércoles 31 de Octubre del 2007. La Luna ya había ganado el cielo. El frío rocío caía sobre el césped venido a menos. El silbato sonó estridente justo a las 22:00. Nos juntamos en la mitad de la cancha, y esperamos sentados la lista de convocados para el Sábado que entraba. Fue la última práctica de la semana, la suerte estaba echada. Solo restaba esperar las palabras del técnico. Mi nombre lo nombró en el séptimo lugar. Apreté el puño bien fuerte y una sonrisa se me dibujo en la cara. El K42 ya es un clásico. NADIE QUIERE MIRARLO DE AFUERA.

La baja de Adrián nos preocupó de sobremanera. Una lesión en el hombro lo alejó de las canchas. Varios meses inactivo. Finalmente la dupla de atrás terminó siendo Andrés y un tal Poroto que tiene menos pinta de jugador que el búfalo Funes, pero la pinta es lo de menos. El búfalo era bueno. El perro quedó de 8, amo y señor de la mitad de la cancha. La experiencia del Tito con la 5, el overol y la cinta. Ricardito y sus tenazas en la valla. Alicia de wing derecho, como el Cani en sus mejores tiempos. Qué Equipazo ! ! ! . . . Con tanto talento no podemos perder. Retiramos los kits en Nqn y partimos a Villa la Angostura sin escalas con el corazoncito cargado de ilusiones. Yo ? ? ? Adelante. Pegado a los dos centrales. Inacayal y Veldevere. Tienen fama de ásperos. Plata y miedo nunca tuve.
 
El Viernes por la noche ordené el bolsito. Camelback con 1 litro de agua, vendas, bananas, los cortos, los botines, la pechera, el 260, las canilleras, dos o tres pastillas de glucotem, y los tapones para agua por las dudas que llueva. Cenamos carbohidratos y me acosté abrazado a la ilusión, imaginando el gol del triunfo. Imaginando la llegada.

El Sábado amaneció soleado. Llegué al estadio "Lago Espejo" con la ilusión y los nervios de siempre. En las tribunas ya había gente colgando los trapos. Entré al vestuario. Me senté junto a los demás. Me tocó la 9. La que usaba Luisisto Candia. Mientras me vendaba los tobillos y chequeaba que el camelback estuviera completo escuchaba atentamente las instrucciones del técnico que ya tenía varios videos encima. Nos propuso dejarlo venir. Salir con calma. "Este es un partido de 42 km, necesitamos estar concentrados en todo momento ". Terminé con la venda y me calcé los Lottos azules un tanto venidos a menos. "He visto a muchos equipos hacer agua en esta cancha. Salen a ganarlo de entrada y terminan pidiendo la hora . . . " hizo una pausa, respiró hondo y concluyó . . . " Recuerden chicos, el partido es largo. Son 42 km. Guarden aire, piernas y sobre todo mucho corazón para el final . . . Esa es la clave . . . Así se gana el K42".

Desde el pasillo se escuchó el silbato del arbitro que nos invitaba a la cancha. Se abrió la puerta del vestuario. La adrenalina se mezclaba con olor a ratisalil. Nos metimos al túnel. Estamos todos. Si estamos todos. No faltó la arenga que inyecta confianza. Vamos CARAJO ! ! !  Entrenamos todo el año para esto. Hoy no podemos fallarnos. Como acostumbraba pisé el césped con el pie derecho. Luego de algunos piques cortos, y repiqueteos en el lugar, miré para arriba. En medio de la serpentinas y los papelitos que caían del cielo lo vi . . . El Cerro Bayo ! ! ! . . . Allá a lo alto. Jefe de la brava. Con fuerza le pegaba al bombo mientras me miraba fijo a los ojos . . . "es un sentimiento no puedo parar . . . ole ole ole . . . ole ole ola ".

El arbitro llamó a los capitanes. Elegimos arco. Todo listo. Los jueces de línea dieron el visto bueno. El reloj contó regresivamente hasta cero. Reyes, Ortega, y algunos mas, salieron rapidísimo. Mas atrás venían los gatos quemados, . . . Nosotros ? Con precaución. Las primeras horas fueron de estudio. El rival no parecía contar con puntos débiles. Nos tomamos algún tiempo mas para seguir estudiando. Un paso invitaba al siguiente. Los puños de la mano iban apretados. La cintura de un lado a otro como los muñequitos articulados de he-man. Todo al compás de la respiración regular que subía el volumen a medida que subíamos sobre el nivel del mar.

Luego de 1 hora de viaje nos recibió el puente viejo del río correntoso con mucho aliento y palmas que empujaban para adelante. El Bayo le seguía dando duro al bombo. Yo piqué en diagonal. El pase del Perro fue de novela. Veldevere salió a cortar. A la altura de la rodilla me entró con aspereza. Su rigor quedó marcado en forma de moretón. No me quedó mas remedio que caminar. Esquivando árboles nos fuimos para arriba. Bajé el primer cerro mas ligero que ligero. Tomé confianza. Me armé de valor. Pedí el balón y encaré otra vez. Esta vez fue Inacayal el bruto. Otra vez a caminar. Segundo cerro en el bolsillo. Bajé un poco menos ligero que ligero.

No conforme con dos cerros peludos, nos metieron un tercero. Giunta era un nene de pecho al lado de este tal Fonseca. A la cintura sin miramientos fue el atrevido. Y ni siquiera amarilla Señor. Para arriba otra vez. Olvidándome que el nivel del mar quedaba cada vez mas lejos decidí amigarme del paisaje. Hay quienes cruzan el bosque y solo ven leña para el fuego. No saben lo que se pierden. Yo encontré el paraíso de siempre. El mismo que San Pedro tomó de referencia. Laberintos de árboles con tres mil distintos colores de verdes y marrones. Y una cascada. Y un arroyo que moja mas de la rodilla. Y un coro de pajaritos que no paran de entonar el himno a la paz. Con el alma sufriendo una sobredosis de vida llegué a los 1200 metros. Y Fonseca quedó atrás. Y con él se fueron los primeros 25 km..

El cartel de 30 ya se dejaba ver. Unos perros salieron a alentar . . . Ladran Sancho ! ! ! . . . Aceleremos o nos morfan ! ! ! Llegué al cartel bastante agitado. 12 km. Sólo restan 12 km. Nada. Me largué al gatorade como el chico que se larga a la sortija en la calesita del barrio, y encaré la recta final. Luego de un tramo de calle ancha volvimos al bosque. Los puños de la mano seguían apretados. La cintura ya no giraba demasiado. Necesitaba aceite. Los dedos dieron a luz a una linda ampollita. Fue el fruto de tanto barro. Todavía no le puse nombre. Las piernas coordinaban cada vez menos. Inevitablemente entramos en la zona crítica de la carrera. Un error en esta instancia nos podría costar el partido. El K42 pendía de un hilo.

Inacayal para Veldevere. Salieron jugando de atrás. Como alambre caído sortearon a los delanteros. Veldevere cruzó la cañada. La garra del Tito fue estéril. Poroto los miró de lejos. Salían camiones para el arco de Ricardito. No había manera de alejar el peligro. Andrés y el Perro quedaron tendidos abrazados a un power gel. Estamos al horno. El público de la platea volvió a pararse. La pelota se encontró con Fonseca en el punto penal. El gol era inminente. El arco inmenso. Fonseca buscó ángulo. La popular se vino a bajo. El Bayo quedó inmóvil. Algunos ya lo gritaban. La pelota quería red. Ricardito voló como un águila. A mano cambiada. El guante derecho hizo contacto con el balón. La pelota rozó el travesaño. Balas que pican cerca. El K42 todavía estaba a salvo.

Sacamos fuerzas de donde no había. Con poco aire y menos piernas buscamos el campo rival. Estos son los kilómetros que se hacen con el corazón. Y el corazón estaba intacto. 5 kilómetros nos separaban del reloj. Ricardito para Andrés. Andrés se la prestó al Perro. El Tito se desmarcó y ensayó una pared con Poroto que apenas se movía. Salían camiones para el arco del Bayo. Cruzamos la cañada. La pedí bien abierto. Casi sin marcas. Con el último esfuerzo la tiré a la olla. El centro llegó al punto penal. Veldevere restó de cabeza. Entremos a la Villa. Los aplausos llegaban al alma. Alicia la encontró picando al borde del área. Inacayal salió con los pie de punta. Con un sombrero preciso lo dejó escupiendo barro. Las barras de contención nos separaban de los autos que no paraban de tocar bocina. La alegría tapaba el dolor. En el estadio no quedaba nadie sentado. Era la última del partido. Alicia le entró con alma y vida. El Bayo largó el bombo. El arco de llegada ya se veía. La estocada fue precisa. El balón sintió la red. El K42 ya tenia dueño. Kakambas ! ! !

Los masajes nos dejaron listo para el dance. El festejo fue en la fiesta. La ampolla le quitó elegancia a mi swing. Bailamos hasta la viruta, y nos fuimos al sobre antes que la luna. El Domingo amaneció con olor a asado. El lago Correntoso nos abrigó. Y entre vinos y risas se fue terminando aquel maravilloso sueño . . .  Alicia, Tito, Perro, Poro, Ricardito y Andrés felicitaciones por semejante partidazo. La táctica y estrategia de la dupla técnica Chaco y Flepy fue brillante. No me quiero olvidar de los méritos de nuestro preparador físico, el Carli, que sorprendió nuevamente con su labor al costado de la parrilla. Y hago extensiva las felicitaciones, al igual que el año pasado, y el anterior, y el anterior, a todos los Normas y Diegos que hacen que este sueño sea una perfecta realidad.

El partido terminó. El pecho quedó inflado. La medalla volvió a acariciar el corazón. Hoy ya estoy a varios días de todo aquello, sumido en la rutina de siempre. Pero cada palabra que anidé en este relato me llevó a aquel maravilloso sueño. Espero que aquellos lectores que pasaron por estas líneas, hayan jugado un par de segundos, hayan paseado aunque sea un metro conmigo en Fonseca, y hayan sentido una pizca de lo que sentí al llegar. Lamentablemente, y aunque me niegue a hacerlo, dentro de poco voy a volver a apoyar los dos pies en la tierra ( por ahora solo apoyé uno ) y todos estos sentimientos quedarán bajo llaves en el cajoncito de los recuerdos. Y si algún día no logro conciliar el sueño, no dudaré un instante en meter mano al cajón y volver a reunirme con toda la barra para regalarles el mas fuerte de los abrazos.

Pablo Giottonini

Corredor  Nº 56
Tiempo 4:13:00

 

 

Querido Diego,

Un año más te manifiesto mi sincera enhorabuena por el éxito del K42. Sin duda, el K42 se ha convertido en una carrera referente en el continente americano con resonancia internacional. Una señal en el calendario indispensable para los amantes de la montaña y el atletismo. Algo de culpa tienen los organizadores...

No sabes cuanto me alegro de haber asistido a su nacimiento en la primera edición. Como pasa el tiempo. Por cierto, el español que entró quinto, 'Depa', es colega y estoy aseguro que montará un  buen reportaje para Runners World.

Te reitero mis felicitaciones, que hago extensivas a todo el equipo de "chalados" por el 'atletismo andino', de Patagonia Eventos.

Un fuerte abrazo! desde el casi invierno madrileño.
Miguel Caselles

 

 

La verdad jamás pensé que llegaría a ese lugar, para mi fue una experiencia única, la calidez de la gente de toda en general. estoy feliz por todo lo que pase. casi no llego a completarla ya que me faltaba un km y medio para llegar porque me fui por el camino de los siete lagos, y la ruta estaba muy fea pero cuando no pude seguir me baje de auto cargue mis cosas y salí corriendo por la montaña hasta llegar a la largada. y por suerte llegue. y corri 13km en una hora pero a los últimos 2km al llegar al pueblo, se me acalambro la pierna y no pude seguir, pero bueno tuve en cuenta que ya había corrido antes de empezar 1.5km creo que eso me mato. lo importante es que llegue lo pase genial y bueno ahora me entrenare para la 42km el año que viene, estoy muy feliz gracias por la buena onda a todos espero verlos el próximo año. Para mi fue tocar el cielo con las manos estoy muy feliz......gracias!!!!
Con cariño Maria Cecilia Muros

 

 

Estimada Norma, Yo hace 30 años que corro Carreras de calle y hace unos años empecé a incursionar en las Carreras de Aventura y creo que humanamente y después deportivamente, es la posibilidad mas cercana a descubrir las maravillas que nos dio la naturaleza y los corazones de lo que realizan esta disciplina se llena de energía y amor a lo natural.
Con respecto a la carrera creo que es una de las mejores organizadas que corrí. Desde la largada y hasta el final me sentí muy cuidado y seguro de tener todo las seguridades que uno solicita en cada aventura.
Excelentemente marcado, hidratación y final en la Plaza. Si bien La madre naturaleza nos ayudo con un día soñado, ustedes hicieron que fuera mas lindo, y nosotros pusimos nuestro esfuerzo para que todo salga muy lindo y ustedes nos organicen mas carreras como estas, para conocer y llegar a lugares que no todos conocen y no saben que solo con un cuerpo sano y lleno de amor a la naturaleza y un corazón con ganas. SE PUEDE.

GRACIAS Y NOS VEMOS SIEMPRE.

RAUL ROBLES.

 

 

Estimados amigos, después de tanto meses de entrenamiento llego el "día",,,y bueno...tre, dos, uno,,,y ya estamos, largada espectacular, paisaje de lo mas lindo que tenemos en argentina, el marco era ideal,,,muchísima gente alentando y la adrenalina a full, el recorrido es espectacular, salvo de mi parte una pequeña critica al circuito, y por favor que la misma se tome como constructiva, en absoluto quiero que empañe todo lo bien que fue la carrera, pero no esta de mas el camino ancho del Bayo, fue la parte que menos disfrute, mientras corría pensaba en voz baja, por que esa parte no correrla por senderos, son mas divertidos, creo que a esa altura de la carrera cae un poco pesadito el recorrido, del resto nada mas que decir, la hidratación fue perfecta, de lo mejorcito que ví en carreras de aventura, muy bien señalizada, y la acreditación en mi caso fue rápida y eficiente,,,que mas decir Felicitarlos por tan linda carrera y espero repetir en 2008. Saludos desde esta calurosa Bs. As...Muchas Gracias
                                                                     
Roberto Isla

 

 

Hola a vos que estas leyendo estas palabras.... yo antes era la que aplaudía y lloraba de emoción cuando los corredores llegaban a la meta ! hasta que me decidí y el domingo me uní a esta familia de corredores , esta vez la emoción la sentí ni bien comenzó la cuenta regresiva, ver toda esa hermosa gente de diferentes provincias, fue algo muy emocionante, la carrera en si fue de lo mejor, todo el camino estaba excelentemente bien marcado, con ramas cortadas para poder circular perfectamente, un lujo todo !!! desde que me anote hasta el momento en que me colocaron la medalla , todo fue de maravillas !! estaremos presentes seguramente en las próximas ediciones, que se repita pronto !!

Belen

 

 

San Carlos de Bariloche 10/11/2007

¿PENSASTE QUE HABIAS  CORRIDO TODO?

Me siento en mi computadora a escribir el prologo de un evento deportivo en el que me doy cuenta,  que no es frecuente, vivir algo tan fuerte.
Que luego de llegar a la meta poder  averiguar lo que realmente ha sucedido en mi cuerpo,  y en  la fuerza que surge del interior, que muchas veces no llegamos a descubrirlo nunca.
A pesar de la cercanía de la naturaleza,  y de lo que escuchamos y vemos como se la destruye, ésta,  la K 42,  nos permite  descubrir lo que nos ofrece generosamente la vida.
Allá lejos quedan, los conceptos de que hay barreras que atentan contra la libertad, pues  después de un largo recorrido; donde la fatiga es retenida, la extensa travesía acortada por la fuerza de los entrenamientos;  la cuesta arriba, superada con   la hidratación y la nutrición,  el ejercicio mental y físico estimulado para   lograr el objetivo de llegar, podemos  decir con  inmensa alegría esto es el cielo en la tierra.
El corolario es de   aquellos que  mantienen la capacidad de no abandonar, y de asumir que hay que  contarlo a viva vos, para que los que,   miran con  asombro, sepan que el hombre por si,  es generador de energía, y nada mejor que 42 km, corriendo, trepando, cruzando badenes  y /o saltando obstáculos, para que el “se puede” tenga mas vigencia que nunca.
Este es el desafío que buscaba, al ponerme a describir   sus  pasajes, zonas geográficas, y  recorridos, lo suficientemente férreos,   me han hecho surgir   un sentimiento, más que madurado en toda esa extensión, el de la gratitud.
Gratitud   a los detallistas de la organización.
Gratitud  a  quienes persisten en la insistencia de su mantenimiento para hacerlo realidad.
Gratitud a los entrenadores y  a las  personas  que como yo o tantos otros  se animan y creen en el arte de lo posible.
 Y porque no!  Un  gran  gratitud  por los momentos vividos, por la ansiosas horas previas, por la tensión, el buen cansancio, y por los 42 km que nos permitieron  disfrutar de una vida feliz.
K 42  quiero terminar con  este regalo:
 SI NOLO INTENTAS NUNCA LOS SABRAS,  seguí con tu trabajo intenso,  pues si colocas toda la energía  en el objetivo,  seguramente alcanzaras el éxito,  participando en el próximo año.

Adolfo Omar Sáez
Nº 160
Bariloche

 

 

Que tal Norma te escribe Silvina de Villa la Angostura. La experiencia es mágica. Es estar libre, despojada de todo. Sola con la naturaleza y el desafío de dar lo mejor. Cada sendero fue testigo del esfuerzo. Cada charco turbio o cristalino nos alivio el camino. Desearía que mis hijos pudieran disfrutarlo, cruzar la meta y sentirse completos.
Somos una RAZA muy especial mis Amigos CORREDORES. Me llena de alegría poder compartir esta experiencia.Cualquier sacrificio vale la pena.
Gracias por todo lo que hacen, por cuidarnos y dejarnos correr libres, disfrutando a cada paso esta bendita Villa La Angostura.

Un saludo enorme Silvina

 

 

!LO HICE !
PENSAR QUE LO HABIA SOÑADO DURANTE TANTO TIEMPO!   EN LA PRIMER EDICION DEL K.42, CAMINE LOS QUINCE KILOMETROS, Y AHI EMPECE  A CORRER, CON LA MENTE PUESTA EN ESA CARRERA. CIENTOS DE VECES ME IMAGINE  CRUZANDO EL PUENTE DEL CORRENTOSO, ANDAR LOS BOSQUES, LAS MONTAÑAS, SI  HASTA E LLORADO IMAGINANDO LA LLEGADA.
 
Y AHORA ESTOY ACA, EN EL LAGO ESPEJO. A PUNTO DE LARGAR MI PRIMER MARATHON.  ESTOY TAN CONTENTA! Y ASI FUE TODO EL RECORRIDO, VIVI CADA PASO QUE DI,  Y CUANDO LLEGO EL MOMENTO DE LOS DOLORES, PORQUE SE ME AMPOLLARON LOS PIES  Y ME DOLIAN TERRIBLEMENTE LAS UÑAS, ME PUSE FUERTE PENSANDO EN MI SUEÑO,  ESTABA AHI, EN MIS MONTAÑAS, EN EL LUGAR QUE TANTO QUIERO, HACIENDO LO QUE  ME GUSTA. PERO NO PODIA MAS, LOS ULTIMOS KILOMETROS FUERON DURISIMOS,  PENSABA EN MI MARIDO QUE ESTABA ESPERANDO, Y TENIA QUE LLAMAR A MIS HIJOS,  ENTONCES CREO QUE LA TERMINE MAS CON EL CORAZON QUE CON LAS PIERNAS.  PORQUE LLEGUE, ESTOY FELIZ!                  ...........!LO HICE!.......
 
LILIANA PITTANA. JUNIN. BUENOS AIRES
 
NORMA. EL RELATO DA PARA MUCHISIMAS HOJAS PORQUE ES MUCHA LA EMOCION  QUE SE VIVE Y QUE DEJA. PERO TRATE DE SER BREVE. UN BESO.  VIVO EN LA LLANURA PERO MI CORAZON ES DE LAS MONTAÑAS.

 

 

Hola como va?! pasaron los días y, por una cosa u otra no me he podido sentar a escribir. Pero hoy pude así que acá estamos.
Quiero agradecer mil y una vez la gran experiencia que nos hicieron vivir en la villa. Realmente el lugar es asombroso y dan ganas de volver siempre, pero eso es algo natural de la zona cordillerana; lo que no es natural es la gran labor de ustedes. Porque el lugar puede ser hermoso, pero si la gente no lo es, nada se puede hacer. Es espectacular la organización del evento...no hay palabras.
Creo que hay que felicitarlos una y otra vez, y ojala sigan así, ojala sigan creciendo porque se lo merecen. Lamentablemente solo se conoce el nombre de la organización en general y no las caras, las personas físicas, pero creo que cada uno sabe lo que hace y eso es lo lindo, estar tranquilo y contento de que lo que hacemos lo hacemos bien. Si no fuese por ustedes no podríamos correr esos 42 k, así seamos rápidos, resistentes o invencibles (jeje) sería imposible.
Espero poder estar el año que viene entre los corredores y compartir junto a ustedes nuevamente esta gran experiencia.
A pesar de los agradecimientos no me llama la atención la gran organización, ya que soy de la zona y se lo que somos la gente de "allá"...(no es fanatismo eh!?)...
Les mando miles de abrazos y mil gracias nuevamente...
Atte.
Gisela Lorena Fürst y Luciano Arzamendia
PD: Además me hicieron quedar muy bien con mi novio que es de Resistencia- Chaco,  quedo fascinado con la carrera y el lugar, esta más que agradecido con ustedes. Seguiremos juntos para poder volver a ir...gracias..jejej

Gisela Fürst, corredora Nº 71 (5:51:49)
Luciano Arzamendia, corredor Nº 72 (5:51:55)

 

 

K 15, EL ANTES

Hola Pá, mas un beso, fue el saludo de Nacho ese día: el tres de noviembre se hace una maratón en Villa la Angostura, me dijo, la K42, tengo muchas ganas de correrla, ¿Porque no me acompañás y corrés los 15 de integración?, Mariana te va a preparar un plan para que llegués. Aclaro que Mariana es mi profe personal, también mi nuera, y nunca he corrido más de 10 Km.
 Fenómeno, fue mi respuesta, pensando que la vida me presenta opciones que son muy difíciles de rechazar.
Raúl, me dijo Mariana, vamos a elaborar el siguiente plan: lo que podés corrés, y lo que no podés: caminás, ¿Qué te parece?. Fantástico, contesté ante tamaña revelación,  y mientras cumplimentaba mi entrenamiento de ese día, por la costa incomparable de mi Mar del Plata, me proyectaba mentalmente hacia el tres de noviembre.
Me despreocupé, fue cómodo derivarle responsabilidades a Nacho quien se encargó Internet mediante, de inscripciones, contactos con el Hostel  y reservas de pasajes.
El jueves 30 de octubre, previa despedidas de nuestras esposas, que nos bancan a muerte, nos encontró a las 19 hs. depositados en cómodas butacas, en un bus de VIA BARILOCHE, dispuestos a enfrentar 18 horas de viaje, (en avión, llegaríamos hasta Alemania, por lo menos), y lo realizamos en excelentes condiciones de atención, incluidas: cena, desayuno y otros mimos. Un piquete en PICUN LEUFU, demoró un poco la llegada.  En definitiva estuvimos en Villa la Angostura, a las 18 horas del viernes.
Comencé a vivir la experiencia maravillosa de todo lo previo, nos encontramos con Gaby, Fede y Teresa, quienes habían viajado en el auto de un amigo, Guillermo, y llegando antes que nosotros, nos hicieron las acreditaciones y retirado el kit con la remera, también nos fueron a buscar a la terminal.  Conocí el lugar de nuestra residencia, el Hostel de Susana y Pedro, algo nuevo para mi, no para Nacho, donde Pedro, nos indicó el lugar de reposo y demás instalaciones a compartir.
Mi espíritu se va introduciendo en ese maravilloso universo de la competencia que se empieza a vivir en cada palabra o en cada gesto que generan nuestros cuerpos dispuestos, me complace el hecho de compartir con nuestros amigos en un lugar común, el mate de la tarde, conocer una pareja de Alemanes que se desplazan en bicicleta, por nuestra Patagonia,  otras chicas que también van a correr provenientes de Cipolletti, todos vibramos en sintonía, las conversaciones apuntan hacia la misma dirección. Un paseo por la avenida, para comprar algunos comestibles, nos muestra un inusitado movimiento de gente que miras vidrieras donde se exponen zapatillas y otras indumentarias deportivas que nos cautivan, y nos invitan. El presupuesto nos dio para comprar un par de guantes. Encontramos amigos de Trelew, y se extiende el saludo en charlas y afectos.-
Concurrimos a la reunión previa, y mientras se pasan imágenes del K42-2006, se informa sobre detalles puntuales de las competencia: recorridos,  puestos de hidratación, lugar de largada y llegada, y quienes tienen dudas realizan sus consultas, es una verdadera muchedumbre de atletas que lucen en la muñeca la identificación anaranjada.
 Gaby hace un llamado a Guillermo para que vaya poniendo los fideos, pues en un rato seremos ávidos comensales de los carbohidratos que con maestría preparará y nos servirá, en una magnífica mesa de seis. Es notable, la cercanía con nuestros seres queridos, que nos propone la tecnología, mediante una simple llamada o un mensajecito telefónico, desde nuestro celular.-
Cenamos, hacemos una breve sobremesa, y después de limpiar y dejar las cosas como se encontraron, nos dirigimos a nuestros aposentos. La hora de levantarse se fija alrededor de las 6.30 hs. el subconsciente se encarga del despertador.-

EL DURANTE

 

Nos levantamos, e iniciamos los rituales propios y personales, cada uno desayuna de acuerdo a las experiencias logradas en vivencias anteriores, se preparan las mochilas, los chicos que corren los 42K, llevan provisiones, bananas, gel algún cereal,  elementos para la hidratación, etc., programan mentalmente los lugares de consumo, yo cargué una banana, dos barras de cereal, y mi cinturón hidratante, con un preparado anaranjado, que hicieron los chicos, los 15K no requieren otra cosa.-
Guillermo nos lleva al lago Espejo, y nos acompaña hasta la orilla, vivo ese momento previo a la largada, donde se respira la adrenalina de setecientos ansiosos por ponerse en movimiento, todo es algarabía, una caldera repleta de entusiasmo que levanta temperatura al calor de una mañana espléndida y una pasión sana, sin agravios. Mi edad, hace que algunos chicos y chicas se me acerquen y me pregunten cosas acerca de mi vida, todos nos deseamos suerte, y, aunque no creo ser el menos joven ( rebusque para no decir el mas viejo), si alguien considerara mi participación como un ejemplo, contrariando a Maradona, me sentiría muy feliz.-
Viene el conteo regresivo y a las 10 hs. comienza a moverse una masa humana entonada en colores grises, buscando la salida del lago, por una pendiente que caminamos en una fiesta de gritos y cantos.

Señalaré puntualmente algunos hechos que recuerdo de mi corrida: mi diálogo con Javier, el ciego y su amigo guía, dándole ánimo, mi caída al cruzar el primer tronco, digamos el único, si yo no me cuento, perdiendo una caramañola de mi cinto, recuperada por una chica que me la alcanzó, vivir la experiencia de correr por un caminito de nieve, caminar las lomas de acuerdo a la estrategia previa, comprobar la excelencia de las marcas indicativas del camino, y los precisos puestos de hidratación en los lugares indicados, desembocar en el puente viejo donde la gente nos daba ánimo, ayudar a levantarse a una chica que se cayó delante mío en ese lugar. Saliendo del puente, Ariel me sorprende con su cámara y me hace un par de preguntas, increíble. Subir penosamente las escaleras de Correntoso, sentir la fría sensación del agua al cruzar el arroyo, y en el final, vivir  la emoción de la llegada, con aplausos. Recibir la medalla y la “Gatorade”  mientras camarógrafo y locutor me hacían un reportaje, resultó mucho mas de lo que imaginé.-

EL DESPUÉS

 

Con Guillermo, fuimos a ver la pasada de los chicos en el cerro Bayo. Posteriormente, las llegadas. Fuimos testigos de la coronación de los ganadores en el podio. El mate recuperador de la tarde nos dio muchos motivos para expresar nuestras emociones y experiencias, cada cual cuenta las suyas, luego fuimos a Quetrihuè, y nos introducirnos en un enjambre de corredores que buscaban sus fotos , fue una vivencia novedosa que disfruté cuando me vi en la pasada sobre el puente, los recuerdos para nuestras esposas esperarán hasta mañana, mas tarde, la cena entre amigos y al final la reunión en la confitería, donde aun sobraba el entusiasmo para bailar y moverse al compás de la música de un espectacular conjunto Country.-
Las imágenes del video de la prueba, muestran a Nacho en la primer toma y a mi, contestando las preguntas de Ariel, no lo puedo creer, recibo algunas felicitaciones que no dejan de sorprenderme.
Es el final, me voy a acostar con una enorme sensación de felicidad, la fortuna de compartir con Nacho toda ésta experiencia me coloca en el podio de los privilegiados.

 

CONCLUSIÓN: agradezco a quienes hicieron posible ésta magnífica prueba, y compruebo que  participar en la K 15, fue ni mas ni menos que una relación amorosa: viví la pasión del antes, el placer del durante y la placidez del después. ¿Lo hacemos de nuevo?

 

Raúl Caldentey, clase 1939, (raulcaldentey@hotmail.com

 

 

Queridos compañeros de corridas,

- "No te puedo creer!!!! Dos horas de atraso! pero voy a perder mi conexión de Bs. As. a Bariloche!!!" , casi le rogué al funcionario de Aerolíneas en el aeropuerto de Carrasco.
- "No se preocupe que el vuelo de Bs. As. a  Bariloche también está demorado, señor", me dijo el funcionario con una frialdad que más bien parecía un funcionario de Aeroflot, que de Aerolíneas.

Así empezó el periplo de Villa La Angostura. Cuando llegamos a Bs. As. el caos reinante en Aeroparque y la clásica impaciencia y arrogancia de los argentinos, hicieron que la espera en Carrasco, pareciera apenas, una penitencia en la Biblioteca Nacional.

En Bs. As. nos encontramos con "la banda" de San José, que si bien había salido de Uruguay puntualmente en vuelo de PLUNA a las 8:15 AM, (para eso tuvieron que levantarse a las 4:30 AM), a la 1 y pico de la tarde, ya estaban desesperados. Ellos también sufrieron lo suyo en aeroparque, pero eso que lo cuenten ellos.

Finalmente llegamos a San Carlos de Bariloche cerca de las 4:00 de la tarde. Tomamos el coche alquilado (perdonen los caballeros pero no voy a decirles con qué nros. terminaba la chapa), y nos fuimos para Villa La Angostura por la única carretera que es realmente muy sinuosa y panorámica. Toda con doble
raya amarilla, (o sea que nadie puede pasar a nadie), pero nadie respeta un carajo, como pudimos comprobar.

Así que llegamos a Villa La Angostura un jueves a las 5 y pico de la tarde, y la carrera era el sábado de mañana.

Villa La Angostura es un pequeño pueblo de escasos 10.000 habitantes, a 80 km. de Bariloche y a 150 km. de San Martín de los Andes. Todas las construcciones tienen por obligación un mismo look, y los
materiales son siempre: piedra, madera y vidrio. Es realmente un pueblo suizo con argentinos "uruguayos". El centro tiene 3 cuadras de largo en donde abundan los restoranes, fábricas de chocolate,
souvenirs y equipamiento de montaña. En las casas deportivas, no ves una pelota ni de casualidad, todo trekking, mountain bike, skiing, snow boarding, kayaking. Pero para, acá nadie juega a la pelota? ...Y parece que no, cuando un niño tiene 4 o 5 años, lo tiran de la montaña para abajo...

Ese mismo viernes, fuimos a lo que pronto iba a ser inaugurado como el Gimnasio de Villa La Angostura. Ya llegar a él, fue toda una aventura...por lo menos para mí. El ambiente que se respira en una carrera de estas, la primera para mí (y ciertamente NO la última) es diferente. Es como que el "tipo" de ciudad es
más frío, más distante, y en cambio la gente del interior, sumado a los"locos" que se embarcan en este tipo de "locura", son más solidarios. Todos están pendientes de las necesidades de los demás.

Tal vez debido al número reducido de participantes (800 entre los que corrían la de 42K y la de 15K), el registro y retiro del kit de corredor fue todo muy ágil. Eso dió la sensación de una buena organización.
En menos de 20 minutos ya estábamos afuera del futuro gimnasio. El resto del día lo pasamos "tranqui", fuimos a Bariloche a comer al Llao Llao, sencillamente impresionante y entre pitos y flautas se hizo la hora de ir a cenar spaghettis tempranito. Creo que vale la pena mencionar que las 4 noches que estuvimos en VLA, cenamos siempre en el mismo restorán: LA MACARENA. Bárbaro! y de las 4 noches, 3 de ellas comimos Fondue. Tan rica que hace que la Fondue del Bungalow Suizo en Punta del Este, parezca...., no importa, la del Bungalow también es rica, pero la de LA MACARENA, más. No sé, tiene un toque distinto, no sé...

Bien, a las 10 de la noche ya estábamos prontos para ir a dormir. No sentía el clásico "chucho" de otras carreras. Apronté todo para la mañana siguiente, por si hacía frío, por si hacía calor, en fin, no me faltaba nada esta vez. Ya voy aprendiendo. Era la 8va vez que iba a estar en la línea de largada de una prueba de 42K (o más). Dormí bárbaro hasta las 5 de la mañana, a partir de ahí, cada 20 minutos miraba de reojo el reloj como para no dormirme. Habíamos quedado que a las 7 desayunábamos como para a las 8 de la mañana arrancar. La carrera comenzaba a las 10 de la mañana. Luego del desayuno, el apronte final y arrancamos en 2 coches para la largada, en el Lago Espejo, a unos 15 km. de la hostería donde estábamos. No sabíamos como se llegaba, pero no importaba, era simplemente seguir los únicos coches que un sábado a las 8 de la mañana iban todos  pal mismo lado.

Llegamos hasta donde se permitía la llegada de los coches, apróx a 1 KM de la largada. A partir de ahí habría que caminar y enseguidita apareció el 1er problemita: Mi mochila estaba empapada. Cómo? Perdía líquido por algún lado. Yo le había puesto 2 botellas de Gatorade de casi medio litro cada una y se notaba que lo que perdía era el Gatorade. Lourdes me ayudó a sacar la bolsa de plástico  de la mochila, para
encontrar por donde perdía. Finalmente, y luego de varios minutos encontramos el problema. Para ese entonces, ya tenía los dedos duros del frío y color naranja. La mochila toda empapada, así que me dispuse a buscar una bolsa de residuos, para "forrar" la mochila. Ya tenía una excusa por si me iba mal....

En la playa del lago, se iban juntando los cientos de corredores y corredoras, (450 que correrían la de 42K y 350 que correrían los 15K), que ya estaban estirando, calentando, haciendo fila para ir al  baño, etc. Faltando 10 minutos para la largada, se aparecen Deborah, Donatella y la mamá de Donatella. Habían bajado ese trecho desde donde nos habían dejado antes y la orilla del lago. Sacamos las últimas fotos, mientras empezó el conteo regresivo, música motivante por los parlantes y a las 10 en punto LARGAMOS!!!!, bah, en realidad, largaron, porque yo seguía sacándome fotos.

Como siempre, hubo un grupo que salió como tromba, por un camino que tendría unos 5 metros de ancho, y que era una notoria subida muy sinuosa. A medida que subíamos, el camino seguía serpenteando y  fue enangostándose hasta que nos metimos de lleno en la montaña pero "por adentro", es decir, por un caminito de no más de 50 cms de ancho, en el que no daba para correr. Apenas se podía trepar y en fila india, de manera que si bien la subida era fuerte, no era a ritmo de carrera, sino de marcha. Piso de tierra, raíces traicioneras y una vegetación tan espesa que el sol no llegaba a dar.

Yo había salido con gorro y guantes pero a la hora y pico de carrera, ya me había sacado todo y fue ahí cuando cruzamos el puente sobre el río Correntoso. Ya esta es la 1er gran panorámica que ofrece la carrera, tanto para acompañantes como para los corredores. El puente es viejo y de manera, y hacia uno de los costados, aparece todo el lago en su plenitud, con las montañas al fondo, adornadas por un borde de nieve en los topes que se resiste a derretirse.

En ese puente ví al grupo de apoyo x 1era vez, y si bien yo venía bastante más atrás que Lourdes, J.Pedro y el otro representante de San José, venía bien y hubo mucha alegría y algarabía cuando pasé por ahí.

Y así siguió la carrera, por algunos caminos de pedregullo (ripio para los argentinos), que es donde hay que aprovechar a correr (o trotar siempre, aunque sea en subida), en donde ví muchas casas de veraneo maravillosas, algunos pocos curiosos saludando tímidamente, con lindas "postales" lejanas, y buena luz.
Además había que ir por caminos interiores de las montañas, que eran subidas saladas, por caminos de tierra muy angostitos en donde se caminaba intensamente, pero debo admitir, era un esfuerzo descansado. Luego comprobé que ese "mix" de run and walk, fue lo que hizo que en casi 6 horas de carrera, no me acalambré en ningún momento. Esas partes eran con muchísima menos luz, a pesar que a esta altura el sol debía estar en el punto más alto, pues debían ser las 12 del mediodía.

Ya iban 2 horas de carrera, menos de 15K, había comido bien, y me sentía bien. Al poco rato, nos tocó cruzar un hilo de agua que parecía pintado. Este hilo de agua, es una de cientos de hilos de agua que no son ni más ni menos que producto del deshiele. En este caso, este hilo que nacía finito quien sabe a que altura, se iba ensanchando a medida que bajaba y en este punto de su trayecto, era ya un río de piedras, de poquísima profundidad y con agua tan cristalina que te daba no sé qué meterte con championes.
Todo el mundo atravesaba ese río como si nada, corriendo tranquilamente. No debían ser más de 4 pasos dentro del agua. Al llegar advertí como algunos se desviaban hacia un costado y cruzaban el río caminando sobre un tronco redondo gigantesco sin mojarse. Me fui para la izquierda, hice la cola y caminé por sobre el tronco como si fuera un juego del pelotero de Mc Donalds. Al final del tronco un saltito y listo el pollo. Yo seguía limpito...

Estábamos atravesando un bosque hermoso, con muchas curvitas internas, rodeado totalmente de troncos que se cruzaban todo el camino, pajuya, piñas, mucho arbusto verde, caminito de tierra, raíces por todos lados.

Una paradita pa un pichí al costado del camino.

Iba bárbaro. Los puestos de agua estaban indefectiblemente colocados donde fuera múltiplo de 5K. Bien. La verdad que en la mitad de la nada era un kilómetro redondo múltiplo de 5 y había un PC con fiscales y voluntarios dando botellitas de 500cc de agua (sin gas). Ya íbamos aprox media carrera aprox 3 horas.

Todo bien, todo bajo control.

De repente, una bajada de apenas 50 metros de largo, pero muy abrupta y que terminaba, como si se acabara el mundo, en un pantano de unos 10 o 15 metros de largo, y el camino seguía como si nada del otro lado del charco. El agua llegaba hasta la rodilla. No había manera de esquivarlo. Ahí era el 2do lugar de encuentro de acompañantes que alentaban, y apenas me vieron en la cima de la subida, empezó el coro a cantar: Ro-by!!! Ro-by!!!  Ro-by!!!
Eran Deborah, Donatella, la mamá de Donatella, Hans el marido de Donatella, y una amiga de Donatella, pero se ve que habían arreglado una especie de"canje" con otros acompañantes porque me pareció que eran como 10 personas las que me vitoreaban. Vergüenza ajena sentí, ni que fuera un etíope en la 1era posición. Era apenas yo... e iba entre los últimos 50 lugares calculé. Fue muy cómico porque me fui cuidando de no ensuciarme en toda la carrera hasta ese momento, en que debían ir aprox 3 horas y media de carrera, y cuando llegué hasta el borde del pantano (no agua cristalina, sino agua marrón), no tuve más remedio que meterme así como estaba y el agua me llegaba casi hasta las rodillas. Qué frío!!!
Pero al salir del charco, debo admitir que sentí un alivio impresionante en los pies. Y seguí corriendo mientras dejaba a mis espaldas los gritos de entusiasmo que tan bien hacen en toda competencia.
A pesar de las horas de carrera que ya habían quedado atrás, otra carrera empezó en ese momento. Ya no le iba hacer asco a nada...

A partir de ahí empezó la parte más dura de la subida al Cerro Bayo, por dentro unos 4 K de subida tipo cuesta de Propios (pero de frente, en el medio, desde la rambla hacia arriba), en forma sinuosa. Algunos usaban un par de bastones, otros nos agarrábamos de alguna rama, de algún arbusto para ayudarnos en cada paso y sino, algo que hice instintivamente, era apoyar la mano en el cuádricep de la pierna, como para ayudar a la pierna a hacer la fuerza de subida. Luego salimos en la mitad de la nada a un camino de pedregullo y continuamos subiendo por la calle que llevaba hasta donde e está la aerosilla que te lleva a las pistas de esquí. Aproximadamente 1.100 metros de altura sobre el nivel del mar. Coincidentemente, en el punto más alto de la carrera, estaba también el PC del K30 y el tan ansiado único  puesto de hidratación con Gatorade. Pero cuando llegué ahí, ya no quedaba más Gatorade. Es el precio que se paga por venir tan atrás..."Bueno, que voy hacer? dame agua, sabés qué? dame 2", le dije al pibe que
estaba ahí. En ese punto, damos la vuelta y empieza la bajada, todo lo mismo que hasta ahora pero al revés.

Para mi sorpresa, la gente caminaba, aún a pesar de la bajada. Seguramente en estos últimos 10 K debo haber recuperado algunos puestos.

Un aparte para la bajada por dentro de la montaña: el mismo caminito por el que tuvimos que trepar, ahora cuesta abajo se hace muy traicionero porque es muy difícil bajar despacio. La propia inercia te va llevando, y tenés que tener cuidado de no quedar retratado como una estampilla contra un árbol. Los tobillos chuecos de acompañar las paredes oblicuas del caminito de bajada van empezando a denunciar un dolor típico de un esfuerzo desconocido hasta ese momento. Así siguió la carrera durante los siguientes kilómetros, o sea, había que bajar nuevamente al nivel del mar.

Se sucedieron los siguientes 2 puestos del agua (el del K35 y el del K40) y ahí nuevamente me encontré con el grupo de apoyo, gritando y saludando como si la carrera recién hubiera empezado. A esta altura yo llevaba 5 horas 45 minutos de carrera. Ya había hecho pichí 3 veces y había comido más que en un fin de semana entero en el campo de Patato y Mónica. Ya había pasado lo peor, quedaban apenas 2K, que podía pasar? Justamente ahí, me vuelvo a topar con aquel estanque/pantano que NO había podido esquivar. Me volví a meter hasta las rodillas, y al salir, tuve que encarar una subida impresionante, caminando, por supuesto. Una sensación de frío increíble, provocó que me volviera a poner el gorro y
los guantes. Me sentí más cómodo. Y de ahí en más, carretera, en realidad, para ser bien exacto, "banquina" de carretera, hasta la entrada al pueblo. Ahí sí ya era sobre calle normal y para mi asombro, me encontré corriendo esos 2 kilómetros finales a 5'30" La calle, se va afinando, con un nutrido vallado que actuaba como un embudo, que conducía a los competidores hacia el corazón del Parque de los Pioneros, en el centro mismo del pueblo. El cruce de la meta a un ritmo muy lindo, y un nuevo objetivo cumplido fueron motivo suficiente para dejar salir alguna lágrima, que inmediatamente se confundió con el frío sudor de todo aquel esfuerzo. Brazos levantados, entrega de la medalla, luego una solicitud de firma, después la t-shirt de "finisher", y el beso de llegada con Deborah y el resto del equipazo de apoyo que fue fenomenal. Había que ver a Donatella, ya conocida y famosa entre acompañantes y corredores, preguntando, dando consejos, saludando, un show... Ya en el final, las felicitaciones a los excelentes tiempos de los compatriotas de San José, especialmente al 2do lugar de Lourdes en su categoría. Una leona!!! No quiero dejar de saludar y agradecer a todos los Correcaminos que hacen posible que el día más jodido para entrenar sea un día lindo para entrenar. También a aquellos que sin poder correr, siempre están a la orden para hacernos el aguante, y darnos una mano en las carreras bien largas.
Para no dejar afuera a ningún nombre y cometer un pecado, sintetizo a esta gente linda en una sola: Ana (de Giusto). Y por último, pero no por eso menos importante, el saludo para Ariel y Franco, guías, profes, sicólogos y silenciosos "socios" de estos grandes logros, que solo el que está dispuesto a cruzar la meta sabe lo que se siente. Si llegaste hasta acá, quiere decir que tenés terrible aguante. No lo desaproveches, corré esta carrera en la 2da parte del año que viene (y más si ya corriste New York y Buenos Aires)
Un fuerte abrazo
Roby Schindler (Corredor Nº 59/ 5:56:09)

p.d.: no corregí el texto, así que sepan disculpar algún error  de
ortografía

 

 

Hola Lucila, a un mes de la carrera te mando un abrazo y un beso, y agradezco el saludo y
 
darte a conocer. Me dio mucha emoción. Te mando dos relatos, uno lo escribí hace un tiempo y salió en una revista de un gimnasio de acá. El otro es de ahora. Desde ya te mando un cariño enorme y hasta el año que viene.
HONOR AL MÉRITO
Cuantas veces no puedo, se convierten en si puedo cuando salgo a correr. Que rara sensación siento al hacer kilómetros, a pesar de tener el cuerpo dolorido. ¿A dónde quiero llegar? Si ya tengo más de cincuenta.  Lo hago por mi, corro contra mi mismo, contra lo que siempre creí que no era capaz de realizar, y acá estoy: venciendo mi propia barrera, que se me cruza a cada paso y me dice ya no das más, te duele todo, tenes que parar.
Mi cuerpo me lo pide a gritos, pero mi cabeza sigue. Y todavía falta mucho. Me duelen los hombros, trato de aflojarme, pienso en relajarme y de a poco lo logro, entonces siento mi cuerpo muy flojo y más tranquilo que extraño placer encontré en el sufrimiento. A veces estando agotado, a la vez siento una felicidad en todo mi ser.
Es un poco difícil de explicar, pero no de entender, si hay tantos como yo, que se dedican a esto no hace muchos años; que se hacen un rato para entrenar entre el cansancio del trabajo y tal vez algún problema familiar que ocupa la mente. Sin embargo ahí vamos, con la pelea de poner la mente en blanco para poder correr un poco más relajados.
Y sigo, porque tengo que llegar a la meta de alguna maratón que correré algún día, o no! Pero ese sueño me hace salir todos los días y cuidarme, abandonar el letargo de la siesta y el abandono de mi persona. Entonces, como una película ante mis ojos, me doy cuenta que soy un ganador, cuando empiezo a cambiarme para salir…ya llegué a la meta…
La meta de mi corazón, de sentirme joven a pesar de no serlo, de tener ilusiones, y un entusiasmo incomprendido por muchos para ir a correr a kilómetros de donde vivo, por el solo hecho de correr… esa carrera!
Honor al mérito! Palabras muy significativas para vencer mi mayor contrincante: YO MISMO.
Sobre el 3 de noviembre

UN SUEÑO CUMPLIDO

Estoy en el Lago Espejo, en el paraíso como yo llamo a este lugar tocado por Dios. A punto de largar la carrera de mis sueños. Me paro a un costado, le miro la cara de felicidad a los corredores y me pongo a gritar con ellos la cuenta regresiva, antes de salir miro el lago, no lo puedo creer, tanto soñar este momento.
Empiezo a correr y saludo con un grito a mi marido que está entre la gente, él no corre pero va conmigo. Nadie más que él sabe de mi locura por correr, del sacrificio y el entrenamiento y todo lo que hizo para yo pueda hacerlo.
Y ahora estoy acá, en mis montañas, andando los bosques, cruzando por fín el puente del Correntoso a los gritos agradeciéndole a Dios este momento. Miro el lago que está azul porque el día está divino, y las cumbres están nevadas. Qué más puedo pedir, si puedo asegurar que me siento una privilegiada porque a los 51 años estoy corriendo MI PRIMER MARATHON, y en la montaña.
Yo creí que estas carreras estaban para los grandes atletas, y quizás es así, pero también están para los que corremos con el alma y dejamos todo en cada paso que damos con el único propósito de llegar. Son muchos los dolores que siento, principalmente en las uñas de los pies. Pero estoy contenta, falta poco, veo el cartel del 41, ya lo tenemos le digo a Sandra una compañera de camino. Con lo último que tenemos corremos hasta el final y llegamos somos casi las últimas, pero no importa, fueron más de siete horas luchando contra nosotras mismas, porque el cuerpo se niega pero la mente sigue… Lo abrazo muy fuerte a mi marido y lloramos. Lo hicimos, porque fue de a dos, yo corrí con mis piernas pero él corrió con su comprensión, su apoyo incondicional.
Y la paciencia de escuchar mil veces mis historias sobre la carrera del sur…
…La carrera de mis sueños…
 
LILIANA. PITTANA (Corredora 99/ 7:48:28)
TE DIGO QUE NO PARO DE ESCRIBIR COSAS SOBRE ESE DIA.

 

 

 

La K42 el fascinante caos de los sentidos

¿Cómo suena el calor sobre la piel? todos mis sentidos se mezclan exaltados; la suave brisa acaricia mi rostro en una mezcla de frío tibio que me enloquece, el furor entra por mis poros, tantos días y noches, tantos sueños y la ansiedad a las puertas del éxtasis. Estoy contento, pero contento de verdad; borro todo mi pasado, mi presente, todo; solo yo y mi alma, en un encuentro íntimo, en un aluvión de exquisitas sensaciones, buscando y respirando, riendo y viviendo. “Esto es vida” pienso. No ha quedado nada, nada, ni la gente, ni mis amores, ni el planeta, ni el sol, solo yo puedo experimentar tanta inmensidad en tan pocos segundos.
“10, 9,…” de un suave conteo de unos pocos, se multiplica por unos cientos en cada nuevo número inferior, vuelvo a despertar y desesperar, siento como mi corazón se acelera hasta hacerse audible, un martilleo perenne y rítmico que también aumenta y aumenta; “8, 7…” el griterío ya se hace incontrolable, ensordecedor, como un ejercito bien entrenado todos gritan presos de la locura, con la adrenalina en su pináculo todas las hormonas liberan sus fluidos exigidas al máximo cual potro salvaje atado y asustado; “6, 5…” ingreso en los últimos instantes permitidos en una especie de terrible soledad, y me doy cuenta que a pesar de la gigantesca multitud que me aprieta y estruja estoy mas solo que nunca, se produce por un milésima fracción de segundo un instante de silencio abrumador, solo, estoy muy solo, y me entro a desesperar; “4, 3…” qué locura, el mundo se detiene de golpe, mil almas gritan, apresadas, atadas, aúllan y buscan liberar todos sus fluidos, sus combustibles estallan en un arrítmico desenfreno de explosión;  “2, 1…” ya está, el último respiro, la última molécula de oxigeno ingresa al torrente de la roja sangre, sangre mas roja que nunca, y se produce una explosión cual bing bang, y se escucha el último clamor general: “Cero”.
¡Largamos la k42!

Juan Dedyn 
Bariloche
2007 mi tercera K42 y vamos por más!!