:: Entrevista a Gustavo Reyes

 

Es patagónico por nacimiento, y por opción porque es el lugar que eligió para su vida.

Esto puede ser una primera señal, la que lo vinculara tan íntimamente a la única maratón de montaña de Sudamérica.

En la primera edición, Miguel Caselles – un maratoniano de mundo- la bautizó como  “un paraíso para los ojos, y un infierno para las piernas”.

 

Esto es lo que le produjo a Gustavo en esa ocasión…

 

GR:- Ver desde afuera la primer edición del k42 fue una sensación rara, algo dentro de mi me decía que eso era lo que quería hacer y estaba seguro de poder tener una muy buena performance.

Fue así que al culminar el primer k42 comencé a entrenar a con ese objetivo, es más cree mi correo gusk422004, aunque muchos pensarán que estaba delirando.

 Durante el comienzo del 2004 fui mejorando gradualmente en todas las carreras de la región, logrando un 6º puesto en una competencia a nivel nacional. La diferencia en tiempo con los punteros era más chica en cada participación y eso me daba muchísima confianza.

 

¿Cómo se planea, se “piensa”, se internaliza un objetivo como este?

GR:- Algo muy importante y fundamental fue aprender a descansar entrenando, saber cual era el “objetivo final”, ya que a muchos chicos que estaba entrenando se los decía día a día, pero en casa de herrero…. Incorporar el concepto de qué no se puede estar todo el año en un alto rendimiento si uno pretende perdurar por mucho tiempo.

 

Y llegó el momento esperado.

 

GR:- “Ese domingo” a las 8.50hs los nervios de poder participar en una carrera de gran nivel en donde estaban los especialistas en este tipo de competencias.

La emoción no me dejaba sentir el frío de la lluvia que cayó durante todo el día (nevisca en lo más alto del cerro y viento frío).

El principio de la competencia fue arrollador, un ritmo imponente que hizo que a los 5km los primeros 10 corredores nos cortamos del pelotón y luego en la trepada al cerro Bayo solo quedamos 4 corredores; Nelson Ortega, Ariel Nievas, Alejandro Ríos y “el tapado” Reyes, después quedaba lo más divertido de la carrera, esa bajada del cerro a gran velocidad con el agregado del barro que hacía mucho más vertiginosos los senderos.

Al final, una alegría enorme y un tiempazo de 3:16hs (según algunos “de suerte”)

 

El 2005, según todos los participantes fue la edición más dura…

 

GR:-El clima acompañó en las primeras horas de competencia.

 La necesidad de demostrar que no era suerte, me ayudó a entrenar mucho para poder repetir lo hecho en 2004, fue una carrera con una salida más conservadora pero logré sacar una importante luego de la nieve después de la trepada del  raizal, fue lo más duro, llevábamos 30 kilómetros y la diferencia en lo más alto del recorrido era de unos 7min que hizo tomar el descenso más tranquilo: GRAN ERROR.

Sobre el final de la carrera la diferencia pasó a ser de solo 1min. Ahí aprendí a dejar todo en la competencia, porque no había necesidad de sufrir al final y más con un esfuerzo como ese que cualquier cambio de ritmo puede ocasionar un calambre o lesión muscular.

 

Les dije que fue más dura la carrera, no? Y eso se vió en el resultado 3:53min. Sí 37min más que el año anterior.

2º lugar Alfonso Currumil y 3º mi amigo Martín “viejito” Paternó.(se animará en el 2007???).

 

En octubre del 2006, ya se hacían apuestas… será nuevamente Reyes??

 

GR:- es muy difícil convivir con las presiones externas y las expectativas que los demás ponen en nosotros.

Porque uno es de carne…y cuesta mucho no “creérsela”, aunque uno piensa que no, que esta todo bien, que puede ser…

Esta edición me encontró un poco fuera de forma, venía de una lesión en el tendón de Aquiles, y eso sumado a la presión externa me preocupó un poco.

Salimos fuerte,  bastante fuerte. Trecaman desde el comienzo impuso un ritmo demoledor que resultó muy difícil seguir, en las trepadas lo perdía un poco pero sabía que mi fuerte eran las “bajadas”. Pero pasaban los kilómetros y no aflojaba el ritmo, ahí comencé a pensar en un 2º lugar, como les dije mi forma física no era la mejor y encima en las primeras bajadas no pude descontar nada y era mi fuerte.

 

Los que seguíamos la carrera, notamos esto y dudamos acerca de la identidad del ganador hasta los últimos km

 

 

En estas carreras todo puede pasar y por suerte para mí fue así, cerca del km 28 no lo veía a Sergio por lo cerrado de los senderos del hermoso recorrido y pensé que se había escapado por mucho, yo ya había bajado un poco mi ritmo para cuidar el 2º lugar, pero al salir al camino hacia la base del cerro Bayo lo ví nuevamente, sí estaba a menos de 200mts.

Ahí comenzó mi carrera de nuevo, aceleré el paso para jugarmela por completo, y dio resultado mis piernas estaban como nuevas (como funciona la mente!!!!) y al tenerlo a unos pocos metros cambié aún más mi ritmo y antes de llegar a la base lo pasé y no dio batalla, en ese momento sabía que debía acelerar y cortarme si o sí, no dar lugar a recupero alguno.

Sergio sintió luego del km30 el enorme esfuerzo que plasmó desde el comienzo. Al bajar nos cruzamos con los chicos que estaban subiendo y lo ví a Samuel Ayala un viejo conocido, gran crédito local, eso me ayudó a saber que no debía bajar el paso porque Samuel sabe correr los últimos km y es fuerte también en bajadas.

 

 

¿El momento más feliz?

 

GR:- Cuando vamos llegando a la base del Cº Bayo, cuando veo el video en el instante justo en que paso a  Trecaman es como si reviviera el momento. A partir de ese momento, el triunfo fue mío nuevamente.